¿CAMINAR AYUDA A MEJORAR MI SALUD FÍSICA Y MENTAL?


Lo más probable es que por todos lados escuches la famosa frase de: “Hacer ejercicio todos los días, puede cambiar tu salud física y metal”.

Lo que si es cierto es que en la actualidad el sedentarismo esta afectando la calidad de vida de las personas. Ya que cada vez es más frecuente la aparición de enfermedades asociadas al sedentarismo pues este, con la combinación de una mala alimentación provocan un aumento de peso corporal lo que da como resultado la aparición de enfermedades crónicas no transmisibles como: dislipidemias, hipertensión arterial, diabetes, entre otras.

Por otra parte, día a día estamos expuestos a un sin número de presiones que agobian y estas alteraciones en el ciclo de descanso provoca exceso de sueño o en caso contrario insomnio que en muchas ocasiones alteran nuestros hábitos alimenticios y el estrés en nuestro diario vivir. Sin embargo, para contrarrestar las presiones del día a día y vencer el estrés es necesario realizar ejercicio.

En otras palabras, las personas que realizan actividad física diaria mantienen controlados los factores negativos que atentan contra su salud, incluso en edades avanzadas. Aunado a lo anterior, también podemos decir que realizar ejercicio ayuda a contrarrestar las presiones de la vida cotidiana y vencer el estrés pues sirve de válvula de escape natural, que evita que los músculos se tensen, debiliten y pierdan elasticidad.

Pero, te preguntaras: ¿Qué tiene que ver todo esto con caminar?

Bueno, el caminar está considerado como un ejercicio aeróbico, principalmente a nivel cardiorrespiratorio (sistema circulatorio y respiratorio), es considerado como un ejercicio natural.

Además, de que de todas las opciones que tenemos para realizar ejercicio, caminar es una de las actividades físicas en donde podemos participar casi todos y lo mejor es que representa un bajo costo para nuestros bolsillos.

El caminar produce muchos beneficios para la salud y lo podemos realizar todos los días y en la mayoría de nuestras actividades diarias (ir de compras, ir a la escuela, subir y bajar escaleras, entre otras).

Además de que no es necesario realizar una caminata de mucho tiempo para tener beneficios en nuestra salud física y emocional, si no que se pueden hacer sesiones pequeñas (tres sesiones de 10 minutos diarios) en diferentes momentos del día y esto va a producir los mismos beneficios fisiológicos y psicológicos que si realizara una sola sesión de treinta minutos o una hora

Incluso, las caminatas de al menos 30 minutos diarios reducen en un 24% el riesgo de un accidente cardiovascular. (Zúñiga, 1988)

Sin embargo, es importante recalcar que el caminar tiene requisitos mínimos pero importantes como lo es la cadencia (pasos/min). La candencia es un indicador de la intensidad de la marcha. Y para un adulto, la caminata necesaria se encuentra en un rango de 7,000 a 11,000 pasos diarios, con una cadencia (pasos/min) de 100 pasos por minuto. (Esta información la podemos revisar en la siguiente tabla, la cual nos muestra la cadencia de niños, niñas, adultos y adultos mayores).


Lo ideal, será que al principio comencemos a llevar un conteo de los pasos por minuto, para conocer cuál será la intensidad de la marcha indicada para nosotros al momento comenzar a caminar y que esto cuente como ejercicio físico. También, es importante recalcar como en cualquier cambio en el estilo de vida, la clave está en la constancia por lo que será necesaria la paciencia. Sin embargo, el incorporar el caminar como una práctica regular, nos ayudará no solo a mejorar la salud física, sino que también nos ayudará a cultivar un equilibrio mental que nos servirá de apoyo para enfrentar mejor los desafíos diarios.

En conclusión, podemos decir que el incorporar el caminar en nuestra rutina diaria no solo es una forma accesible y económica de ejercicio, sino que también es una herramienta poderosa para mejorar nuestra salud física y mental. A través de caminatas regulares, podemos combatir el sedentarismo, reducir el riesgo de enfermedades crónicas y manejar el estrés de manera efectiva. Además, la flexibilidad que ofrece el caminar —pudiendo dividir el tiempo en sesiones cortas a lo largo del día— lo convierte en una opción viable para personas con agendas apretadas. Con un simple compromiso de caminar entre 7,000 y 11,000 pasos diarios, podemos obtener beneficios significativos para nuestra salud cardiovascular y bienestar general.

Así que, ¿por qué no empezar hoy? Da ese primer paso hacia una vida más saludable y equilibrada, y descubre cómo algo tan simple como caminar puede transformar tu bienestar general.




 


Bibliografía

Cristi-Montero, C. (2013). ¿Es suficiente recomendar a los pacientes salir a caminar? Importancia de la cadencia. Nutrición Hospitalaria, 28, 1018-1021.

Hernández, M. R. (2011). Caminar 10000 pasos al dia para mantener una buena salud y calidad de vida. InterSedes: Revista de las Sedes Regionales, Xll(24), 137-145.

Zúñiga, R. M. (1988). El ejercicio y la salud, "La Caminata", beneficios y recomendaciones. Revista Costarricence de Salud Pública, 7(12).

 

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