METEORISMO, FLATULENCIAS, GASES
Al referirnos a las molestias relacionadas con la presencia de gases en el intestino, nos estamos refiriendo al meteorismo o flatulencias. El meteorismo es el exceso de gases dentro del intestino y el aumento de la sensibilidad de las paredes del intestino en la distensión. Esta afección es muy común en la población en general y afecta a personas con trastornos digestivos de tipo funcional.
El gas presente en el intestino (nitrógeno,
oxígeno, hidrogeno, dióxido de carbono y metano) proviene de: el aire tragado, la
producción intestinal y la difusión de la sangre. La mayor parte del gas
intestinal tiene su procedencia de la fermentación de algunos alimentos que comemos
diariamente, esta fermentación es producida por la flora intestinal. Y la forma
en la que el cuerpo elimina esos gases es a través de eructos, difusión a la
sangre, metabolismo de las bacterias del colon y eliminación por el ano (pedos
o flato).
En la mayoría de los casos estas
molestias son resultado de tragar demasiado aire (aerofagia), una ingestión rápida
de los alimentos, estrés nervioso, ingesta de alimentos ricos en hidratos de
carbono no absorbibles, a un cambio brusco de la alimentación y/o al consumo de
antibióticos que alteran la flora intestinal.
Para la mayoría de las persona que cuentan
con molestias o dolor derivado del meteorismo, no significa que se tenga una
cantidad mayor de gases en el intestino. Lo que sucede es que se produce y expulsa
con rapidez. Se refiere a que esta alteración en la motilidad intestinal no da
tiempo a que los gases que se acumulan en el intestino sean absorbidos y como
resultado producen distención abdominal en las cavidades de las paredes
intestinales y ocasionan dolor.
Algunos de los síntomas suelen ser:
ruidos en el estómago, hinchazón abdominal y excesivos pedos.
Al ser un trastorno en la mayoría de las
ocasiones producido por malos hábitos dietéticos, basta con hacer una
regulación en la dieta, eliminando de esta los alimentos flatulentos (que
producen gas), así como una serie de cambios de hábitos para disminuir las
molestias y mejorar la calidad de vida:
Algunas de las recomendaciones fáciles
pueden ser:
-
No
comer demasiado.
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No
comer demasiado deprisa.
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No
comer bajo presión emocional.
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No
hablar ni reír al momento de consumir alimentos.
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No
beber directamente de latas ni botellas.
-
No consumir
bebidas con gas o carbonatadas.
-
Evitar
alimentos flatulentos. (Publicados en mis redes sociales)
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No
fumar ni mascar chicle.
-
Mantener
una higiene bucal adecuada.
-
No
acostarse después de consumir alimentos.
-
Prestar
atención a defectos físicos que interfieran en la respiración y deglución normales,
como puede ser desviación del tabique nasal, obstrucción de la nariz, adenoides
o rinitis, defectos en la dentadura postiza, dentaduras postizas mal colocadas,
etc.
-
Tratar
los estados de ansiedad que en ocasiones pueden provocar una respiración
entrecortada y suspiros.
-
En
días en los que se cuenta con mayor distención abdominal, con dolor intenso
aplicar calor (manta caliente) y situar el cuerpo reclinado hacia delante
(incluso de rodillas apoyado en los codos).
-
Evitar
el estreñimiento y realizar ejercicio físico.
Para terminar, quiero
mencionar que es importante que en caso de que se cuente con propensión a tener
gases de forma continua y/o distensión que no mejora con estas recomendaciones,
será necesario asistir con el médico para descarta alguna patología clínica que
pueda poner en riesgo su salud.
Y no olvides que, “Cuidar tu alimentación, es cuidar tu salud”.
Referencias
Begoña Encabo, J. F. (2003).
Aerofagia, flatulenciay meteorismo. Farmacia Profesional, 17(2), 46-57.
Obtenido de
https://www.elsevier.es/es-revista-farmacia-profesional-3-articulo-aerofagia-flatulenciay-meteorismo-13044491
Román, V. M. (2005).
Meteorismo. Revista Española de Enfermedades Digestivas, 97(2), 137.
Obtenido de https://scielo.isciii.es/pdf/diges/v97n2/paciente.pdf



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