METEORISMO, FLATULENCIAS, GASES

     Al referirnos a las molestias relacionadas con la presencia de gases en el intestino, nos estamos refiriendo al meteorismo o flatulencias. El meteorismo es el exceso de gases dentro del intestino y el aumento de la sensibilidad de las paredes del intestino en la distensión. Esta afección es muy común en la población en general y afecta a personas con trastornos digestivos de tipo funcional.

El gas presente en el intestino (nitrógeno, oxígeno, hidrogeno, dióxido de carbono y metano) proviene de: el aire tragado, la producción intestinal y la difusión de la sangre. La mayor parte del gas intestinal tiene su procedencia de la fermentación de algunos alimentos que comemos diariamente, esta fermentación es producida por la flora intestinal. Y la forma en la que el cuerpo elimina esos gases es a través de eructos, difusión a la sangre, metabolismo de las bacterias del colon y eliminación por el ano (pedos o flato).

En la mayoría de los casos estas molestias son resultado de tragar demasiado aire (aerofagia), una ingestión rápida de los alimentos, estrés nervioso, ingesta de alimentos ricos en hidratos de carbono no absorbibles, a un cambio brusco de la alimentación y/o al consumo de antibióticos que alteran la flora intestinal.

Para la mayoría de las persona que cuentan con molestias o dolor derivado del meteorismo, no significa que se tenga una cantidad mayor de gases en el intestino. Lo que sucede es que se produce y expulsa con rapidez. Se refiere a que esta alteración en la motilidad intestinal no da tiempo a que los gases que se acumulan en el intestino sean absorbidos y como resultado producen distención abdominal en las cavidades de las paredes intestinales y ocasionan dolor. (Begoña Encabo, 2003)

Algunos de los síntomas suelen ser: ruidos en el estómago, hinchazón abdominal y excesivos pedos.

Al ser un trastorno en la mayoría de las ocasiones producido por malos hábitos dietéticos, basta con hacer una regulación en la dieta, eliminando de esta los alimentos flatulentos (que producen gas), así como una serie de cambios de hábitos para disminuir las molestias y mejorar la calidad de vida:

Algunas de las recomendaciones fáciles pueden ser:

-          No comer demasiado.

-          No comer demasiado deprisa.

-          No comer bajo presión emocional.

-          No hablar ni reír al momento de consumir alimentos.

-          No beber directamente de latas ni botellas.

-          No consumir bebidas con gas o carbonatadas.

-          Evitar alimentos flatulentos. (Publicados en mis redes sociales)

-          No fumar ni mascar chicle.

-          Mantener una higiene bucal adecuada.

-          No acostarse después de consumir alimentos.

-          Prestar atención a defectos físicos que interfieran en la respiración y deglución normales, como puede ser desviación del tabique nasal, obstrucción de la nariz, adenoides o rinitis, defectos en la dentadura postiza, dentaduras postizas mal colocadas, etc.

-          Tratar los estados de ansiedad que en ocasiones pueden provocar una respiración entrecortada y suspiros.

-          En días en los que se cuenta con mayor distención abdominal, con dolor intenso aplicar calor (manta caliente) y situar el cuerpo reclinado hacia delante (incluso de rodillas apoyado en los codos).

-          Evitar el estreñimiento y realizar ejercicio físico.

Para terminar, quiero mencionar que es importante que en caso de que se cuente con propensión a tener gases de forma continua y/o distensión que no mejora con estas recomendaciones, será necesario asistir con el médico para descarta alguna patología clínica que pueda poner en riesgo su salud.       

Y no olvides que, “Cuidar tu alimentación, es cuidar tu salud”.









Referencias

Begoña Encabo, J. F. (2003). Aerofagia, flatulenciay meteorismo. Farmacia Profesional, 17(2), 46-57. Obtenido de https://www.elsevier.es/es-revista-farmacia-profesional-3-articulo-aerofagia-flatulenciay-meteorismo-13044491

Román, V. M. (2005). Meteorismo. Revista Española de Enfermedades Digestivas, 97(2), 137. Obtenido de https://scielo.isciii.es/pdf/diges/v97n2/paciente.pdf

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